El
alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha presentado el proyecto ganador
del concurso para Illunbe Berria que, como estaba previsto, supone
una remodelación casi total de las instalaciones y su entorno.
¿Casi? Sí, lo único que no
cambia en Illunbe Berria es su uso como plaza de toros.
El
anterior alcalde, Eneko Goia, lo
anunció
de manera expresa en la presentación del concurso, como queriendo
sacudirse de encima los complejos tras su compromiso de consulta
sobre este tema a la ciudadanía reiteradamente incumplido. En la
presentación del proyecto, en cambio, Insausti ha dicho que Illunbe
Berria acogerá competiciones deportivas, espectáculos, ferias,
congresos… pero ha eludido referirse expresamente a las matanzas de
toros. No lo ha hecho porque le da vergüenza –no nos extraña
nada– o por razones de imagen, que viene a ser lo mismo. ¿Cómo no
le va a dar vergüenza en Donostia a alguien joven como él, que
vende futuro, que su figura se asocie a las matanzas de toros?

Baina
Insaustik aipatu ez badu ere, zezen-plaza hortxe dago, Illunbe
Berrian. Zeren eta “aro berri baterantz, etorkizunerantz”
eramango omen gaituen proiektu/espaziontzi gisa aurkeztu diguten
horretan bidaiari xelbre bat baitoa. Eta ez polizoi moduan, lehen
mailako txartelarekin baizik. Izan ere, ondotxo dakigun bezala,
zezen-plazari eustea ezinbesteko baldintza zen Illunbeko leihaketan.
Gauzak
horrela, berriro
ere agerian geratu da ez dela egia Goiak azken urteotan behin eta
berriz errepikatu duen leloa, alegia, Udalak ez duela zezenketekin
zerikusirik, eta ekimen pribatua baino ez direla. Donostian
zezenketak egiten jarraituko dute soil-soilik Udalak Illunbe,
oraingoa edo gerokoa, antolatzaileen esku uzten duen neurrian.

Las
corridas se seguirán haciendo en Donostia única y exclusivamente en
la medida en que el Ayuntamiento ponga Illunbe, el actual o el del
futuro, a disposición de quienes las organicen. Pero a partir de
ahora el Ayuntamiento no va a contar con una plaza de toros solo como
consecuencia, digamos, de chanchullos históricos conocidos que los y
las donostiarras hemos pagado durante todos estos años a precio de
oro, sino que en adelante va a seguir teniéndola porque así lo ha
decidido expresamente el gobierno municipal, ya no el de Goia, sino
el del nuevo alcalde, Jon Insausti, que se dispone a financiar de
nuevo con dinero público la continuidad de las matanzas.
La
casualidad (o no) ha querido que la presentación de Illunbe Berria
haya coincidido prácticamente con la de “Donostiarra 2040.
Topera”, esa iniciativa que Insausti ha definido como “una gran
conversación colectiva sobre el futuro de Donostia que pone a la
ciudadanía en el centro”. A ver: los y las donostiarras hace ya
más de diez años que, cumpliendo escrupulosamente el Reglamento de
Participación entonces vigente, nos ganamos el derecho a una
consulta sobre si el Ayuntamiento debía o no ceder instalaciones y
recursos municipales para las matanzas de toros. El Gobierno del PP
la prohibió, pero Goia se comprometió expresamente a
encontrar nuevas vías, que las hay, para pulsar la opinión de las y
los donostiarras al respecto.
Lo cierto es que se ha ido sin hacer honor a su compromiso y, de
hecho, lo ha traicionado, como hemos visto. Y todo parece indicar que
Insausti no va a actuar de forma diferente, a pesar de que, en la
presentación de esa “gran conversación colectiva” que anuncia,
ha dicho que “el futuro de Donostia no se puede diseñar sin la
mirada de quienes la habitamos” y otras cosas igual de bonitas.
Pero obras son amores, e impulsando la consulta que se debe a la
ciudadanía donostiarra sobre el tema taurino tiene una ocasión de
oro para demostrar que va en serio y que esto de “Donostiarra 2040.
Topera” es algo más que una mera operación de marketing
de la larga precampaña que nos aguarda hasta las municipales de
2027.

2016an egindako eskaeraPor
ahora solo podemos decir que el alcalde actual, como el anterior,
sigue haciendo oídos sordos a la opinión de los y las donostiarras
en este asunto. ¿Illunbe nuevo y plaza de toros vieja?