En los últimos años una pareja de halcones peregrinos anidaba
en pleno centro de la ciudad. Se trataba
de la única pareja que lo hacía en un edificio en toda la provincia.
Una autentica joya, cuya observación estaba a disposición de
cualquier ciudadano. Una especie catalogada como "rara" y que en la
ciudad es una pieza clave para el control natural de otras especies como,
palomas, gaviotas, etc..
Argazkia Enrique Rossignol
Pues bien, esta pareja "ha sido expulsada" de su
nido con motivo de las obras que se están realizando en la catedral del Buen
Pastor y en la que los andamios han rodeado el nido obligando a la pareja a
abandonarlo.
Según el catálogo vasco de especies amenazadas, entre otras
medidas a tener en cuenta para la protección de estas aves, está la que prohíbe
expresamente la destrucción de sus nidos o las molestias en su área de
reproducción.
Algo que los promotores de la obra - la Iglesia-, ni los
responsables técnicos de su permiso - Ayuntamiento de Donostia-, ni la Diputación
- responsable de la gestión de las especies protegidas- , han querido tener en
cuenta. Y todo esto en plena época de reproducción!
Desde Eguzki queremos denunciar la irresponsabilidad y la
nula sensibilidad de estas instituciones.
¿De qué sirve que el Ayuntamiento de Donostia se gaste un
dineral en realizar un "Atlas de la aves que nidifican en la ciudad",
si luego no sirve para protegerlas ?
¿Por qué no ha hecho nada la Diputación para buscar una
solución al único nido de halcones peregrinos en las urbes de Gipuzkoa?
Nos preocupa también a futuro, la intención de la Iglesia de
transformar la torre del Buen Pastor en otra atracción turística más, lo que
impediría , en su caso, el retorno de esta pareja a su anterior nido.













